En el poco camino transcurrido nos hemos encontrado con diversas situaciones. Con logros y fracasos, con puertas que se abren y puertas cerradas con candados, con gente que cree en nosotros , y otra que solo cuestiona.
Al principio, las puertas cerradas, los fracasos y los tropiezos, nos desmoralizaban y nos hacían preguntarnos “¿seguimos?”, “¿Podemos?”.
Hoy entendimos que solo el que HACE se equivoca. Solo el que HACE es cuestionado. Solo al que HACE se le cierran puertas. Pero también, solo el que hace experimenta la gratificación inmensa de sus resultados, y cuando esos resultados van de la mano de la sonrisa de un chico, no hay suficientes candados en el mundo para frenarnos.
Es por eso que, aún con todas las contras, decidimos seguir haciendo.
